Oriel Álvarez Gómez

Oriel Álvarez Gómez

1923 — 2009
Vallenar · Domeyko · Región de Atacama
Premio Regional de Literatura 2001 · Miembro Correspondiente de la Academia Chilena de la Lengua · Medalla Ambrosio O'Higgins
El historiador más importante de Atacama
“La historia reciente de la minería también nos habla de emprendimiento y de nuevas posibilidades de desarrollo.” — Ministro de Minería, 2002
«Fui obrero en las haciendas, en el salitre y en la gran minería del cobre. El leer y el investigar el pasado de la tierra que amé me llevó a tener amplios conocimientos.»
— Oriel Álvarez Gómez

Trayectoria

Octavio Oriel Álvarez Gómez nació el 20 de noviembre de 1923 en Vallenar, específicamente en el pueblo de Domeyko. Hijo de Pedro Zorobabel Álvarez Barahona y Manuela Gómez, fue el menor de seis hermanos. Su infancia transcurrió en Cachiyuyo, donde su padre fue administrador de la estancia Higuera y Minillas. Fue allí, contemplando los agrestes cerros, donde sintió por primera vez el deseo de escribir sobre la tierra que amaba.

Fue un autodidacta. Completó sus estudios secundarios como alumno externo en el Liceo «José Antonio Carvajal» de Vallenar y luego en Copiapó. Su pluma no pararía: uno a uno, sus comentarios, poemas e investigaciones empezaron a difundirse a través de la prensa regional.

Minero de profesión, historiador por vocación. Trabajó como obrero en las haciendas La Compañía, Buena Esperanza y Atacama (como bodeguero). También fue obrero en las salitreras y en la gran minería del cobre: María Elena, Potrerillos y Chuquicamata. Pasó por faenas como Capote Aurífero, El Morado, Astillas, Algarrobo, Hacienda Alianza y la mina El Bronce en Petorca. Esta vivencia directa de la minería le dio una perspectiva única para escribir su obra.

Se casó con la huasquina Briceyda Tapia Lima, con quien tuvo cuatro hijos: Pedro, Oriel, Gloria y Dora. Falleció en Copiapó el 31 de enero de 2009. El autor de esta semblanza recuerda con pesar que escasas autoridades de gobierno asistieron a su funeral, reflejando la vida silenciosa y humilde que siempre llevó.

De la mina a la pluma
Oriel Álvarez Gómez es el ejemplo del historiador que vivió en carne propia la realidad minera. Su obra no nació de la especulación académica, sino de años de trabajo bajo el sol del desierto y dentro de las entrañas de la tierra. Fue miembro honorario del Instituto de Ingenieros de Minas de Chile.

Obras cumbre: Atacama de plata y Huasco de cobre

Oriel Álvarez Gómez es considerado el historiador más importante de la Región de Atacama entre las últimas décadas del siglo XX y comienzos del siglo XXI. Su obra cumbre, Atacama de plata (1980), tuvo un éxito rotundo, con más de 15.000 ejemplares vendidos. Este libro relata capítulos fascinantes del auge de la plata, la minería y los personajes de Atacama, con un detalle sin precedentes.

El éxito de Atacama de plata lo impulsó a escribir Huasco de cobre (1995), dedicado al pasado glorioso de la minería del cobre en la provincia del Huasco. Ambos libros son considerados centrales para la historiografía regional. El ministro de Minería destacó en 2002 que la obra debía ser “el portador de nuestra identidad como país minero en cada una de las escuelas y liceos del país”.

“La historia reciente de la minería también nos habla de emprendimiento y de nuevas posibilidades de desarrollo y contribución de este sector al mejoramiento de las condiciones de vida de las personas y las regiones donde esta actividad se realiza. Esperamos que este libro sea el portador de nuestra identidad como país minero en cada una de las escuelas y liceos del país, que ilumine de sueños y aspiraciones las mentes de los buscadores de riqueza del mañana.”
— Ministro de Minería de Chile, diciembre de 2002, a raíz de Atacama de plata

Obras fundamentales

Legado cultural y político

Oriel Álvarez Gómez fue mucho más que un historiador. Su afán de servicio público lo llevó a ser elegido regidor por la comuna de Freirina, postulado por el Partido Demócrata Cristiano, en los períodos iniciados en 1960 y 1971. También fue candidato a diputado por la antigua Provincia de Atacama.

Fue socio fundador y primer presidente de la filial en Copiapó de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía. Participó en el equipo pionero que formó el Museo Regional de Atacama en los años setenta, y fue su primer administrador. Además, fue miembro correspondiente en Atacama de la Academia Chilena de la Lengua, investido el 9 de diciembre de 1987 en una ceremonia presidida por Roque Esteban Scarpa y Oreste Plath.

Junto a Ovidio Aguirre, el 17 de octubre del año 2000 presentó la propuesta para la creación del Día de la Región de Atacama, un hito que refleja su compromiso con la identidad regional. Impulsó en diferentes faenas mineras la creación de entidades gremiales y de bienestar social para los trabajadores, actividad no siempre comprendida pero profundamente solidaria.

Reconocimientos póstumos
En su honor, se creó el Premio Oriel Álvarez Gómez, que galardona los mejores cuentos de la provincia del Huasco. Su nombre está escrito con letras grandes y doradas en la historia literaria de Atacama.

Reconocimientos

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