Salvador Reyes Figueroa

Salvador Reyes Figueroa

1899 — 1970
Copiapó · Taltal · Antofagasta · Norte Grande de Chile
Premio Nacional de Literatura 1967 · Miembro de la Academia Chilena de la Lengua
Máximo exponente de la literatura marítima chilena
“El mar es la patria de todos los soñadores.” — Salvador Reyes
«El Mar me entusiasma; es mi más viejo y fiel amor. El Mar está lleno de buques maravillosos, de puertos fascinantes.»
— Salvador Reyes, entrevista en Zig Zag, 22 de mayo de 1954

Trayectoria

Desde sus primeros tiempos de vida le acompañó un destino viajero. Salvador Reyes Figueroa nació en Copiapó el 16 de agosto de 1899, pero muy pronto su familia se trasladó a la ciudad de Taltal, luego al puerto de Antofagasta, y años después lo volvemos a encontrar en Taltal. Siendo un joven viajó a Santiago, en donde comenzó nuevos periplos: el de escritor y, posteriormente, el de diplomático. Ambos oficios le depararon sinnúmero de horizontes en frente de los cuales explayó sus facultades de observador penetrante, de imaginero realista y de solitario insatisfecho.

Reconocido por su calidad de novelista del mar, el Premio Nacional de Literatura de 1967 escribió en la prensa chilena, aunque con largas interrupciones, durante cinco décadas. Lo hizo a partir del año 1915 en el diario El Día de Taltal, ciudad donde viviera gran parte de su infancia y juventud. Posteriormente colaboró con los diarios Los Tiempos, La Nación, Las Últimas Noticias, La Hora, para culminar con su cometido periodístico en El Mercurio, La Unión (ambos de Valparaíso), y también en El Mercurio de Santiago.

A partir de 1920 publicó artículos y comentarios en la revista Zigzag y luego en revista Hoy, en cuyas páginas firmó con el seudónimo Simbad muchos de sus trabajos literarios. A principios de la década de los años treinta fundó la revista Letras junto al escritor Ángel Cruchaga Santa María, entre otros. El periodista que había en Reyes se fortalecía del viajero, del caminante de mil horizontes y climas; al tiempo que el escritor seleccionaba imágenes de la calle y del alma, para luego traducirlas en sus novelas y cuentos. Como escribió Ulises Carabantes: “llevó el mar a las letras y las letras al mar”.

En 1939 comenzó su carrera diplomática, asumiendo el cargo de cónsul en París. Posteriormente sirvió en Barcelona, Londres, Roma y Haití. En 1954 viajó a la Antártida, donde escribió El continente de los hombres solos. En 1960 ingresó a la Academia Chilena de la Lengua. En 1961 fue enviado como diplomático a Turquía, tiempo que aprovechó para viajar a la India, Tailandia y Vietnam. En 1964 regresó a París, donde residió hasta su jubilación en 1967. Ese mismo año recibió el Premio Nacional de Literatura. Falleció el 27 de febrero de 1970 en Santiago y, fiel a su pasión por el mar, sus cenizas fueron lanzadas al mar frente a las costas de Antofagasta en febrero de 1972.

Taltal, el mar y la literatura marinista

Salvador Reyes es reconocido como el máximo exponente de la literatura marítima de Chile. Su obra está seducida por el mar: describe puertos, empinadas callejuelas, bares, cafetines. Sus personajes preferidos son capitanes, marineros, cargadores que generalmente son nobles, sanos, rudos, libres, soñadores, porque están en permanente contacto con la naturaleza.

Taltal en su corazón: “Cuando niño tuve por escenario de mis juegos las playas y roqueríos. Cuando adolescente los bongos pesqueros, las chalupas fleteras fueron mis elementos de diversión y de deportes. Desde muy pequeño fui ‘habitué’ de los vapores de la carrera y de los transatlánticos que entonces tocaban Taltal. Viajaba continuamente con mi familia, a Caldera y a veces a Valparaíso.”

El periodista de Taltal: Su carrera periodística comenzó en 1915 en el diario El Día de Taltal, ciudad donde vivió gran parte de su infancia y juventud. Allí forjó su mirada aguda y su estilo directo.
El coleccionista viajero: Sus colecciones patrimoniales —hoy resguardadas en museos— incluyen manuscritos, objetos personales y obras de arte reunidas durante sus periplos por el mundo.
El hombre de mar: “El Mar me entusiasma; es mi más viejo y fiel amor. El Mar está lleno de buques maravillosos, de puertos fascinantes” (Zig Zag, 22 de mayo de 1954).

“El mar es la patria de todos los soñadores.”
— Salvador Reyes, prólogo de La niña de la prisión

En literatura estampó su devoción litoraleña y marinista, refrendada por numerosos títulos de sus obras. Como escribió Ulises Carabantes: “llevó el mar a las letras y las letras al mar”. La crítica literaria vacila en clasificarlo como representante del imaginismo o del vanguardismo, pero todos coinciden en que es el máximo exponente de la literatura marítima chilena.

Obras fundamentales

Reconocimientos

Galería